Los jóvenes enguerinos proceden a llevar en procesión al Santo por las calles del pueblo hasta el Convento Carmelita y una vez allí rezan juntos la peculiar oración a San Gil: “Viva San Gil, con la patas de badil y las orejetas de bufa candil”
Los jóvenes enguerinos proceden a llevar en procesión al Santo por las calles del pueblo hasta el Convento Carmelita y una vez allí rezan juntos la peculiar oración a San Gil: “Viva San Gil, con la patas de badil y las orejetas de bufa candil”